Hace mucho tiempo que no ingresaba a mi blog, por un montón de razones que no son justificativo para dejar de escribir, para dejar de leer las maravillas que escriben mis amig@s, y sobre todo me he encontrado con comentarios muy interesantes.
Espero esta vez escribir con más constancia y no dejar tanto tiempo abandonado este espacio. Así que espero poder volver a tener la misma constancia que en un principio.
Tim Burton es uno de mis directores de cine favorito, recuerdo que una de sus primeras películas que tuve la oportunidad de ver fue “Eduardo Manos de Tijera” y desde ese momento he intentado no perderme ninguna de sus pelis.
Ayer tuve la oportunidad de volver a ver “El Cadaver de la Novia” y empecé nuevamente a pensar en algo que casi siempre que veo una película de Tim Burton me sucede, y es que el héroe de sus películas siempre es una heroína y son ellas las que terminan salvando la situación. Este patrón se repite en Jack :: The Pumpkin King, en Eduardo Manos de Tijera, beetlejuice.
Además que entre aquellas tantas investigaciones que alguna vez realice en la U, encontré la casualidad que Burton viste de formas similares a Lidia, Beetlejuice o a Eduardo. Y es esta otra de las razones por las que me gusta más este magnífico director.
Este feriado tuve la oportunidad de viajar a Mindo este poblado que se encuentra al noroccidente de Quito realmente es un paraíso para disfrutar, las opciones de atracciones turísticas son inagotables. Como solo estuve dos días no pudo hacer todo lo que hubiera deseado, la verdad es que me faltaron días, pero no importa…
Conocer Mindo desde mi bici fue una experiencia que nunca antes la había experimentado, mirar la naturaleza y las bellas subtropicales de plantas que existen es fantástico. Recorrimos pequeños chaquiñanes, con grandes incluinaciones que muchas veces me hizo bajar de la bici por que no por más que bajaba las marchas lograba subir, pero no me importó “porque siempre es válido bajarse de la bici”.
Ciclear en la llovizna de Mindo es magnífico, el calor subtropical no permite sentir frío es refrescante…
Además hice Canopy, es una experiencia única poder cruzar de un lado al otro de la montaña sujeta por un arnés realmente es liberador, la adrenalina sube, y los gritos son de emoción mas no de temor, es realmente fantástico.