La necesidad de aprendizaje es constante y la idea de escribir y leer para volver a escribir nace y fluye cada vez que tengo un buen libro en mis manos. Continuar con ese círculo virtuoso es fantástico, escribir, leer, digerir y volver a escribir me alucina.
Pero hay libros que no pueden quedar simplemente en la lectura, sino que deben ser digeridos, pensados, repensados para poder disernirlos.
Esto me pasó con Modernidad Líquida de Zygmunth Bauman, libro que habla de la fluidez, liquiedez, maneabilidad en la que vivimos, en como ahora debe fluir la modernidad, la sociedad, los poderes y los pensares.
No deseo continuar con estas palabras sueltas sino basarme en el texto y en las muchas dudas que me saltan a la mente en la medida que lo voy leyendo. Esto en ningún caso será un texto de análisis, por lo contrario estará lleno de preguntas y cuestionamientos, según mi entendimiento.
Capítulo 1, Emancipación
El individuo que habita dentro de una sociedad, basada en normas, leyes y estándares de vida, busca constantemente su liberación, pero en la mayoría de los casos estas personas son libres, están en sus plenas facultades de moverse, decidir, hacer y deshacer. La libertad es rompar las ataduras. Es un poco de lo que se trata el primer subtema del texto de Bauman, de estas ataduras. Bauman inicia su texto citando a Herbert Macuse, quien hablá desde la recién terminada segunda guerra mundial y como las personas empezar a ver su renovada libertad y como esta libertad con el paso del tiempo es cada vez más un derecho humano.
Marcuse señala: “Y esto implica que nos enfrentemos a la liberación de una sociedad en donde la liberación no tiene el aparente sustento de las masas”, en todo caso aquí viene un poco mi primera incuitud y es el hecho de hablar de masas, pienso que el término masas para hablar de una sociedad no es bien usado y menos de una sociedad libre, dado que al ser parte de una masa no tengas el derecho de expresar tús ideas y deseos, pero como individuo sí…
Las sociedades siguen buscando esa liberación de las ataduras modernas, el constante mercantilismo, la necesidad de consumo y en fin de esas nuevas ataduras que nos ofrece la modernidad y la globalización. Se debe tomar en cuenta que este deseo de liberación nace a raíz de la finalización de la segunda guerra mundial (tomando en cuenta que es el evento donde hubo más prisioneros en el último tiempo, recordando que aún existen países y personas que no son libres), donde salían prisioneros que al salir de su encierro deseaban ser “libres”, pero es allí donde me pregunto ¿qué es ser libres?, no solo para aquellos que han salido de un confinamiento, sino para todos quienes hemos nacido “libres”. Adelantandome un poco en el subtema “Las bendiciones a medias de la libertad” se habla de que si “la gente común” está lista para tener libertad, pero está libertad está basada y limitada en las normas, leyes, reglas que dicta la sociedad -lo que para mi es libertad, talvés para una mujer en el otro lado del mundo sería motivo de ser encarcelada- pero sin estas reglas y normas el humano sería más parecido a una bestia, según se menciona en el texto “El individuo se somete a la sociedad y esta sumisión es la condición de su liberación. Para el hombre, la liberación consiste en liberarse de las fuerzas físicas ciegas e irracionales; lo consigue oponiéndoles la enorme inteligente fuerza de la sociedad bajo cuya protección se ampara…”
Para David Conway “Depender de los propios recursos para satisfacer los propios deseos” no augura el tormento mental y la agonía de la indecisión, mientras que el peso de la responsabilidad sobre los propios hombros provoca un miedo paralizante al riesgo y al fracaso, y no da derecho a apelación ni resarcimiento. Este no puede ser el verdadero significado de la “libertad” la libertad dispone, significa todo eso, entonces no puede ser garantía de felicidad ni una meta por la que valga luchar”… La libertad es esa búsqueda de la felicidad, según él señala esa libertad no hará sino llevar a la desdicha de tener que decidir por uno mismo su destino. ¿Pero esono no es la libertad? ¿no está ahí la satisfacción de ser libres?…